Ha pasado ya medio año, seis meses desde que Nala viniera a este mundo, y mas o menos 4 meses que nos acompaña y nos alegra las vidas. Nuestra
Golden Retriever no ha parado de jugar, de cogerlo todo con la boquita, de correr, de jugar, de comer, de divertirse... Es ahora como un niño en su etapa mas dificil, aun asi, sigue siendo muy obediente, y muy
cariñosa.

Cuando le pedimos que se siente, Nala se sienta. Al igual que cuando le decimos que entre en su casita, tambien hace mucho caso y se va tan campante hacia su casa. Le encanta
jugar con la pelota, meter sus patas en los cubos de agua, correr... Ya no es el
cachorro que era hace semanas, ya es toda un
hembra de verdad, y su pelaje es cada vez mas largo y de un color mas intenso. Incluso ha despertado en Wally, nuestro Golden Retriever macho, las ganas de jugar con la pelota, y de correr detras nuestro.
Os dejo unas imagenes para que veais su evolución.

